Para hacer un pedido por teléfono, llame al + 39 0541 623760 de 9.00 a 17.00
  • 0
  • 0

Mesas Extensibles de Cristal para un Comedor Elegante - Made in Italy

Mesas de comedor con tapa de cristal y cristal para amueblar tu cocina o salón con un estilo elegante

Viadurini ofrece una selección de las mejores mesas extensibles con tapa de cristal y patas de acero y / o madera. Son mesas extensibles de vidrio de diseño moderno y italiano aptas para salones y cocinas de hogares amuebladas con un estilo moderno.

¿Por qué elegir entre una mesa con copa o una con tapa de cristal?

El vidrio templado y el cristal son materiales robustos y pesados, indicados para mesas de grandes dimensiones. El cristal es sometido a un tratamiento térmico donde es calentado y llevado a altas temperaturas para ser sucesivamente enfriado, endureciendo así la superficie y la parte central. La diferencia principal entre el vidrio y el cristal se encuentra en la presencia del óxido de plomo que le aporta al vidrio características muy interesantes. De hecho, el plomo hace que la densidad del vidrio aumente notablemente. De este modo, el vidrio con plomo se acerca a las propiedades ópticas del diamante: la luz que refleja, refracta de manera más decidida respecto al vidrio común, aportando así, un efecto de gran brillantez (típica del vidrio con plomo). Cuanto mayor sea el contenido del óxido de plomo, mayor será el efecto. Solo los vidrios que contienen almenos un 24%, pueden ser llamados legalmente cristales o vidrios de cristal.
Este material es apto para mesas redondas con diámetros de 120 cm, 160 cm, 180 cm. Además, es adecuado para mesas fijas y extensibles de 120 cm, 140 cm, 160 cm y 200 cm o mesas hechas a medida.

Ventajas del vidrio y del cristal:

- Diseño elegante
- Amplia gama de colores
- Robusto y resistente
- soporta grandes cargas de peso sin deformarse
- duradero en el tiempo
- fácil de limpiar
- ecológico

Cómo limpiar vidrio y tapas de cristal:

Cualquier superficie de cristal o vidrio tiene que ser limpiada con una bayeta humedecida con jabón líquido diluído en agua.
Evitar absolutamente el uso de acetona, amoníaco o detergentes que contengan pequeñas dosis de disolventes ya que pueden estropear el cristal y sus posibles barnizados. También es conveniente evitar substancias abrasivas, detergentes en polvo y objetos de limpieza con superficies rugosas.
Para secar el cristal, se pueden utilizar páginas de periódico que harán que sea más resplandeciente.